martes, 4 de marzo de 2014

Testimonio de Yolanda, prostituta con experiencia de 20 años.


 http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/03/01/5310c782ca47418d0a8b4576.html


Con más de 20 años en el oficio se presume como profesional totalmente autorizada para hacer un balance de la crisis en su sector: la prostitución, oficio en el que se estrenó apenas cumplida la mayoría de edad y que, como todos o como ninguno, aguanta sus peores años. Eva, natural de Almassora (Castellón) llega a la madurez sin plantearse la jubilación, ni siquiera el futuro, como lo ha hecho siempre durante más de dos décadas.
Un oficio crudo, lacerante, cruel, desagradecido, corrompido, arriesgado, peligroso..., que expone, excluye, exclaviza y que no le va a suponer a Eva ningún Nobel, ningún Oscar, ningún Príncipe de Asturias ni Balón de Oro, porque no es honroso, culto, divulgativo ni extraordinario. Sin embargo es un sector que mueve millones de euros, la mayoría en negro, en toda España y que se reivindica ante una competencia inesperada que ha proliferado en los últimos años: las empresas de contactos amor-amistad-o lo que surja.
"Vamos a ver cómo se presenta el mes de marzo, porque en este mundo, los meses de diciembre y enero son nefastos. Los clientes han gastado sus extras en las Navidades y la cuesta de enero se resiente también en nuestro trabajo, que al comenzar el año baja bastante. Sin embargo, el año pasado no me fue mal, lo tengo todo anotado, pero este año, no sé si por tocar fondo con la crisis o por la competencia añadida, ha ido comenzado bastante mal", indica.

Perfil de clientes

La mujer, que a punto está de cumplir 41 años, asegura que el perfil del cliente de las empresas de contactos no es en absoluto el que paga por sexo. "Estamos hablando de dos registros diferentes. Quizás sí puede que una misma persona acuda en ocasiones a las webs de citas y en otras ocasiones a nosotras, pero desde luego es porque busca una cosa distinta en cada momento".
La misma opinión aportan desde el portal de internet sustitutas.es, mileroticos.com y sustitutas.com, empresa de publicidad y plataforma para las prostitutas que distribuye además artículos eróticos. "No creemos que las páginas de contactos para buscar la pareja ideal o forjar una amistad especial sean un perjuicio para las profesionales, porque los clientes persiguen objetivos distintos. Si estoy buscado 'sexo seguro' me pongo en contacto con una profesional. Si lo que quiero es ir a la aventura, cortejar con el riesgo de que el contacto nos cueste tiempo, dinero y encima sin sexo, pues te decantas por esa otra opción. Pero, en verdad, con dinero en mano, la opción es la prostituta", explica uno de los responsables de sustitutas.es
El delegado de este portal de internet añade que lo que sí perjudica al sector son los anuncios de 'sexo gratis' "cuando no lo son. Son ganchos para que llames o encubren prostitución. Es la hipocresía de la sociedad en la que vivimos. Un hombre se juega el matrimonio si entra en páginas explícitas donde se vende sexo y no lo podría explicar en caso de que le sorprendieran con esa página web abierta, y, en cambio, puede disimular con que busca un modelo de coche o un artículo de su equipo de fútbol mientras busca lo mismo en páginas que anuncian de todo al estilo de milanuncios.com. El 95% de estas páginas vive de la publicidad de la prostitución", añade el empleado de sustitutas.es.
Yolanda gestiona su propia casa de prostitución en Castellón. Asegura que no le parece competencia las empresas como Meetic o Edarling. "El que viene a nosotras y paga es el cliente que busca desahogarse, que no quiere perder a su mujer, muchos de ellos incluso expresan su amor por ella, pero añaden que han perdido la pasión con los años, los hijos o por el motivo que fuere". "Si tienen el dinero en ese momento, la opción está clara". "En cambio, buscar el amor en empresas de contactos es para aventureros, para aquellos y aquellas que desean arriesgar su dinero por si el cuento les sale bien y sobre todo, que tienen paciencia y tiempo".
Otra diferencia, dice Yolanda, es "el compromiso". "Nuestros clientes no lo buscan, los de los contactos amor-amistad, en cierto modo, sí".
Con todo, el negocio ha bajado el volumen de trabajo y los precios, como todo hijo de vecino. Lo comenta Eva, que después de 20 años en la prostitución recuerda cómo en los años 90 "llegaba a ganar dos millones de las antiguas pesetas (12.000 euros) en quince días. Claro, que entonces, era joven e inexperta y mi sueldo beneficiaba a muchos otros aparte de a mí. Ahora no lo dejo porque he conseguido mi autonomía, me conservo bien, joven y yo decido cuándo, cómo y con quien. Tengo mi piso en Almassora y el negocio me da para vivir con tranquilidad, pese a la crisis. No espero que se entienda pero es mi oficio y no está el tema como para buscar otro empleo en el que, aunque de otra manera, también esté muchas veces prostituido

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