martes, 15 de mayo de 2012

Testimonio de una prostituta del Raval

Dejo una entrevista realizada a una de las principales protagonistas de el activismo contra las ordenanzas municipales de Barcelona "Prostitutas indignadas".  En las preguntas se refleja una vez más los prejuicios. Se cuestiona si ejerce libremente, sin coacciones y ¡cómo no! si dices que lo llevas bien, eres la excepción...Pues cada vez más, nos atrevemos a hablar sin miedo y somos menos excepcionales. Las prostitutas tenemos capacidades, hablamos, decidimos, nos arriesgamos, somos buenas madres, y sobre todo nos empoderamos y plantamos cara a las dificultades.
Fuente: Gente corriente. El Periódico de Catalunya. 15 de mayo 2012http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/patricia-cierre-bares-meubles-trae-mas-precariedad-1787042
OLGA MERINO
Prefiere cobijarse tras el nombre ficticio de Patricia. Tiene 50 años y nació en un país latinoamericano. 
zoomPatricia
Patricia JOAN PUIG


-¿Desde cuándo ejerce?- Desde la edad de 17 años. Empecé en mi país; después, a los 18, hice un viaje a Japón y luego vine a Europa.

- ¿Cómo las trata la policía?- En la vida se encuentra una de todo. Hay agentes que son buenas personas y tienen consideración con nosotras. Pero hay otros que parece que no los hubiera parido una mujer porque, de verdad, se pasan.

- ¿Qué opina de la nueva ordenanza que prohíbe ejercer en la calle?- Fatal. Perjudica a las que trabajamos en la calle. Hay mujeres que tienen sus hijos, que nunca han pedido una ayuda al ayuntamiento ni a la asistenta social, y que han tirado con sus familias para adelante.

- ¿A cuánto sube la multa?
- A 376 euros. Y te multan por nada. Si estás parada, sin estar negociando, como dicen ellos, se bajan del coche y, de pronto, el papelito. Hay señoras que trabajan y viven en la calle de Robador, que bajan a tirar la basura y las multan, aunque en ese momento no estén ejerciendo.

- ¿Por qué lo han decidido?- Mire, la prostitución es un trabajo que se ejerce desde hace muchos años, y eso no se acaba así como así. El ayuntamiento ha cerrado muchos bares, 'meublés' y pisos donde se trabajaba. ¿Qué les molesta? Ellos creen que quitando los pisos van a erradicar la prostitución, y lo que han generado es más precariedad, peores condiciones de vida.

- Algunas lo hacen en la calle.
- Yo no estoy de acuerdo. Hacer sexo en la calle no favorece a nadie. Pero la mayoría de las chicas que lo hacen es porque no tienen donde ocuparse porque han cerrado los meublés . Y la gente tiene que comer y subsistir. Si lo hacen, es porque están en una situación desesperada. Nadie se baja los calzones en la calle por gusto.

- Imagino que usted sería partidaria de que se legalizara.- Claro, sería una solución. Hay cantidad de mujeres que han trabajado en esto y han criado a sus hijos.

- ¿Usted los tiene?- Sí, tengo dos. Y, además, nietos. Mis hijos están muy bien criados. Nunca en mi casa se habla de esto porque es una cosa aparte, y ellos no tienen por qué criticarme. Nunca les ha faltado de nada, han vivido bien, han estudiado, tienen sus buenos trabajos. Y lo he conseguido yo sola.

- No tiene pareja...- No. Es difícil llevar esta vida con pareja. Las veces que he tenido pareja estable dejé la prostitución, pero no funciona. Yo no sirvo para planchar, cocinar y esperar a que llegue.

- Si se legalizara, ustedes tendrían que pagar impuestos.- Sería muy bueno que se legalizara porque así se evitarían malentendidos. Yo pago impuestos por todo lo que compro. Toda la vida he pagado mi seguridad social como autónoma y no tengo derecho a nada, ni a la baja por enfermedad.

- ¿Son solidarias entre ustedes?- Sí, las chicas nos ayudamos bastante las unas a las otras. Veo a niñas muy desubicadas, que no saben¿ Algunas viven en habitaciones y el dueño del piso no las empadrona, de forma que no tienen tarjeta para ir al médico. Yo trato de ayudarlas.

- ¿Se ha visto en algún aprieto?- Gracias a Dios nunca me ha pasado nada. Siempre me fijo con quién voy y, si no lo veo claro, no subo.

- Si pudiera, ¿lo dejaría?- No. Yo soy dueña de mi propia empresa y trabajo las horas que me da la gana. Toda la vida he trabajado en esto, y para irme ahora a limpiar escaleras¿ He vivido bien, con altibajos como cualquiera.

- Pero usted es la excepción.- Hay muchas mujeres en la calle que piensan como yo.

- No me negará que hay mafias. Y menores ejerciendo.
- ¡Con la explotación no estoy de acuerdo en absoluto! Muchas son chicas pobres, de campo, que vienen muy engañadas. Pero observan, y en el momento en que empiezan a ganar su dinero y ven que pueden ayudar a sus familias, se van espabilando. Las mayores, que llevamos tanta espuela en esto, les aconsejamos que trabajen para ellas y que guarden todo el dinero que puedan.

- ¿Tomó usted la decisión de prostituirse con plena libertad?- Lo decidí siendo muy jovencita. Me gustaba mucho el dinero.

- ¿Le asusta envejecer?- Sí, es a lo que más miedo le tengo. Hay que aprender a hacerlo.

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