lunes, 26 de noviembre de 2012

La ordenanza cívica del Ayuntamiento de Badajoz




A. M. ROMASANTA 26/11/2012
Los vecinos del entorno de Joaquín Costa hace meses que viven y duermen más tranquilos. Se acaba de cumplir un año desde la entrada en vigor en Badajoz de la Ordenanza municipal para Preservar la Utilización del Espacio Público del Ofrecimiento y Demanda de Servicios Sexuales y, según la concejala de Servicios Sociales, Rosario Gómez de la Peña, los objetivos se han conseguido, lo que no significa que la prostitución haya desaparecido, pues el ayuntamiento no puede prohibirla porque carece de competencias, pero sí impedir esta práctica en los espacios públicos.
Aunque la concejala se muestra un tanto remisa a reconocerlo, por lo que supone tener que penalizar a una persona que se ve obligada a ofrecer servicios sexuales para ganarse la vida, sí está convencida de que los buenos resultados de la prohibición se deben al hecho de que se determinase sancionar a quien ejerce esta actividad. "Cuesta tener que sancionar a una mujer por este motivo, pero es la única manera con la que podemos además trabajar con ellas, porque si no es muy difícil entablar un contacto para ofrecerles los recursos a los que se pueden acoger, si no es porque al ser sancionadas se ven obligada a atender lo que se les ofrece".
De hecho, apuntó que en muchos otros ayuntamientos de municipios donde sufren este problema, están modificando las ordenanzas para incluir sanciones. Cuando el equipo de gobierno pacense se planteó aprobar una ordenanza para solucionar esta situación, estuvo revisando las que existen en otros ayuntamientos y ninguno multa a las mujeres que ofrecen servicios sexuales. "Pero como se ha visto, es la única manera de disuadir y sobre todo de poder ofrecerles los recursos que existen para ellas", insiste. En su opinión, ambién ha contribuido a los buenos resultados, la enorme difusión que se le dio a la prohibición cuando se aprobó.
Gómez de la Peña recordó que esta ordenanza se fraguó a demanda de los vecinos de una zona de la ciudad que estaban sufriendo en los alrededores de sus viviendas la problemática. "No hemos vuelto a tener ninguna queja más de estas personas", manifestó y concretó que además se ha constatado con las denuncias que se han producido por la policía, que han sido "insignificantes". Tal es así que en estos momentos no hay ninguna en tramitación.
En el tiempo que lleva en vigor se han tramitado seis sanciones, pero en algunas el expediente tuvo que archivarse porque no se localizó a la persona denunciada. Tan solo ha culminado uno de los expedientes de una mujer que se ha acogido al programa de reeducación recogido en la propia ordenanza para eximirse del pago de la sanción. También se multó a un cliente, cuyo expediente llegó a tramitarse y tuvo que hacer frente a la multa.
A esta mujer se le solicitó una ayuda (Aise), que ahora está percibiendo y tras pasar por el programa el tiempo que conllevaba la sanción, ha continuado en él. Un equipo del instituto, integrado por un psicólogo y un trabajador social, estudió su situación para determinar la acción a la que podía ser derivada y se integró en un programa de alfabetización del equipo Solidaridad, un recurso que ofrece talleres de formación, en los que sigue participando. Gómez de la Peña es consciente de que hoy en día, dada la situación económica, es muy difícil para cualquier persona encontrar trabajo, "pero las administraciones tienen mecanismos y recursos para que si se tienen dificultades, se reciban ayudas".
La concejala apunta que los taxistas, un gremio que recorre las calles de madrugada, le han confirmado que ya no se ven prostitutas en la calle ofreciendo sus servicios. Al mismo tiempo asegura no tener constancia de que se hayan trasladado a otras vías públicas de la ciudad, según la información de la Policía Local de Badajoz. De cualquier modo, señala que "afortunadamente" en Badajoz "no teníamos un grave problema" como sí ocurre en otras ciudades, pues solo había un "grupo reducido" de personas, aunque "indudablemente" en la zona donde ejercían su actividad estaban causando problemas en el vecindario.
No cree Gómez de la Peña que se haya solucionado momentáneamente pues la ordenanza es una herramienta con la que cuenta la Policía Local para poder sancionar y en el momento en que detecte algún caso ya sabe cómo puede disuadir o sancionar a quien incumpla esta normativa. Antes los agentes podían intervenir, pero no porque se estuviesen ofreciendo servicios sexuales, sino porque recibieran algún aviso de vecinos por escándalos.

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